Las lluvias tardías tienen en jaque al entorno del Arlanza

El río llega al límite en Salas y Lerma que mantendrán la alerta a pesar del aviso de menos precipitaciones, mientras la salida del agua anega carreteras y caminos

Deseadas por unos y no tanto por otros. Así llegaron estos días las esperadas lluvias otoñales, convertidas esta vez en invernales por su tardanza y que dieron como resultado positivo el completo llenado del embalse de Arlanzón y que el de Úzquiza esté ya al 75% de su capacidad.

Sin embargo, el matiz negativo es el estado de alerta en que desde el fin de semana se encuentran numerosas localidades burgalesas que, regadas por las aguas del Arlanza, veían a éstas llegar al borde de sus márgenes y puentes.

E incluso echar a perder espacios ya recuperados como sucedió en Puentedura, donde la zona de descanso recientemente recuperada por el Consistorio era ayer territorio completamente anegado, a la vez que su conocido puente veía empequeñecer sus ojos ante el creciente volumen del río.

Preocupante situación que también se vivió en Lerma y Salas, en las que las continuas precipitaciones siguieron haciendo crecer el caudal del Arlanza. «Si bien el peligro fue mayor durante el fin de semana, que hizo que en algunos puntos de su recorrido sí llegara a desbordarse un poco, hoy seguimos vigilantes porque aunque ha dejado de llover, nos tememos que será sólo un descanso ante la previsión de más precipitaciones».

Con estas palabras resumía ayer la alcaldesa de Salas de los Infantes, Marta Arroyo, el estado de alerta en que se encuentra el Consistorio y la población desde hace días, «ya que a pesar de que no hemos sufrido ningún percance grave ni en viviendas ni en lonjas o comercios, no bajamos la guardia».

Y más tras cumplirse la previsión de Arroyo, pues las lluvias volvieron a media tarde a la práctica totalidad de la provincia, lo que colocó a Salas y Peral del Arlanza en la lista de alerta de Protección Civil en la provincia a última hora de la tarde, junto a tramos de otros 11 ríos en el conjunto de la región.

Adiós a las cosechas
Estado de vigilancia que también compartió ayer Lerma y su entorno, siendo muchas las tierras de cultivo que, debido a estas lluvias tardías, se encuentran hoy anegadas por completo por las aguas del Arlanza. «Lo que traerá consigo la pérdida de las cosechas, ya que de hecho, como las lluvias tardaban en llegar este año, son muchos los que se han animado a plantar, y todo para perderlo ahora», se lamentaba desde UCCL en la comarca del Arlanza, Dositeo Martín.

Es el caso de la zona de Escuderos o de las vegas de la vecina Santa Cecilia, donde el agua sí ha llegado a salirse, «pues la limpieza realizada en el río quizás no ha sido suficiente», puntualiza Martín. Explica que, en su opinión, «de nada sirve que despejes el entorno de los pueblos más grandes retirando sólo parte de la vegetación y arbolado del río, si en zonas más altas no lo haces pues el tapón con los restos arrastrados se seguirá formando, y con ello saliéndose el agua».

Carreteras cortadas
Añade que al anegado de zonas de cultivo se sumó ayer también a la inundación de algunas carreteras de la zona, como fue el caso de la que transita por Escuderos.

Advertencia a los conductores que también se trasladó al entorno de Villadiego, donde las continuas precipitaciones trajeron consigo la presencia de agua en algunos de los tramos viarios.

Desde el entorno de Villadiego, su alcalde Ángel Carretón explicaba que «si bien las lluvias nos tuvieron despiertos sobre todo en la tarde-noche del sábado al domingo, ya está bajando bastante el caudal del Odra», comentó, «lo que no ha impedido sin embargo el corte de algunas carreteras». Fue el caso de Villanueva de Odra, «donde las aguas sí inundaron parte de una nave particular pero sin causar percances personales», comentó el edil. E incluso la carretera que comunica Villadiego con la vecina Melgar, donde la presencia de agua en parte de la calzada obligó a los usuarios de ésta a conducir con precaución.

Cuidado extremo que sí trajo consigo el corte al tráfico por inundaciones de las carreteras BU-V-8205-1 en Barbadillo del Mercado; la BU-622 en Ruyales del Páramo y la BU-V-8205 en Vizcaínos.

Sin embargo, y a pesar de no haberse librado de las lluvias estos días, sí respiraban más tranquilas las localidades las comarcas de la Ribera, Bureba o entorno de Valle de Mena, las cuales se encontraban disfrutando de cierta calma al ver sus ríos transcurrir tranquilos.

En el caso de Valle de Mena, «uno de los factores que ha ayudado es la labor de limpieza que hicimos recientemente del Cadagua, con el fin de evitar las inundaciones que suele traer consigo, sobre todo, el deshielo tras la caída de nieve», explicaba su concejal de Medio Ambiente, David Sainz. «Lo que sin embargo, no nos hace bajar la guardia, ya que la previsión es que las nieves no tarden en llegar a la provincia», añadía precavido.

Etiquetas: lerma, arlanza, rio

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